Alemania, es en este caso nuestro paraguas a todos los efectos, el motor de este coche viejo y destartalado, sin aire acondicionado, que ahoga a sus ocupantes, en una especie de largo transitar por el desierto, después de echar una y otra vez agua en la arena del agujero financiero para comprobar asimismo una y otra vez sus nulos efectos a nivel de terapia de grupo.
Este gran rescate tendrá unas consecuencias devastadoras que nos asegurarán pobreza en el más amplio sentido de la palabra, cuando menos para los próximos 20 años; lo que deberá preocupar a todos, y más si cabe a los que tenemos hijos entre los 0 y 20 años.
El Mundo se divide así en dos ejes: de un lado la siempre poderosa Estados Unidos, y del otro la apisonadora China, con Alemania de aliado de ambos, utilizado de pivote para "calmar a las fieras", "calmar a los hambrientos"; siendo el resto de BRICS (Brasil, Rusia, India, aparte de China, y Sudáfrica) elementos acólitos del liderazgo del gran dragón asiático.
Visto así, Alemania se constituye en nuestro cuidador, nuestro tutor para los próximos 4 lustros cuando menos, quien deberá reportar a los dos grandes líderes acerca de nuestro comportamiento y carencias; de ahí que sorprenda la cascada a borbotones de chistes que muchos medios escritos, digitales y audiovisuales están lanzando contra Alemania en general, y Angela Merkel en particular; metiéndose con su físico y la instauración, se dice, de un IV Reich alemán de facto.
Pero esa especie de linchamiento a Merkel, solo esconde nuestras vergüenzas, nuestro ridículo y sonrojo interior, y quien sabe si también exterior en muchos casos, eludiendo las graves contradicciones en las que hemos vivido inmersos los últimos años, creyéndonos lo que no éramos.
Argentina sufrió desde muy profundamente a partir de los años 60, aunque la decadencia se iniciara varios lustros antes, una crisis que medio siglo después la sigue teniendo contra las cuerdas. Más o menos, eso es lo que le espera a España. Y al igual que está ocurriendo ahora a España, Argentina fue incapaz de "mirarse al ombligo" y asumir sus garrafales errores personales a nivel de país, y al igual que nosotros con Alemania, se limitaron a cebarse encarnizadamente contra los Estados Unidos como origen de todas "sus plagas", que desembocaron en una hecatombe nacional en el 2001.
En este país, nadie es culpable de nada, nadie dimite, de vez en cuando se coge algún que otro chivo expiatorio que rellene su mochila con todas las culpas habidas y por haber, para dejar "tranquilo mentalmente" al personal; pero lo que nunca hacemos es precisamente hablar de lo mal que lo hemos hecho y reconocer las propias "vergüenzas" en una especie de "Brainstorming" colectivo, justo lo que Argentina se negó a hacer.
La clase política en España no está compuesta de los mejores, sino todo lo contrario. En Estados Unidos el que triunfa en empresa, da el salto a la política. En España, y en Euskadi más si cabe, ni un solo político ha tenido experiencia alguna en empresa, y aún menos exitosa; de ahí que así nos va y así nos seguirá yendo.
Mientras no seamos capaces de aglutinar a los mejores para que "tiren del carro" y no hagamos ese "Brainstorming" nacional, poco o nada se podrá hacer; salvo emigrar a Brasil, Australia o al país del futuro: China, con su nuevo Presidente: Mr. Xi Jinping a la cabeza, a partir de Octubre.







