En algunos casos la subida es inevitable: las facturas de la luz, gas, teléfono y agua que se reciban en septiembre, pese a cobrar servicios consumidos en agosto, ya vendrán con el nuevo IVA. Sin embargo, hay compras donde sí que se puede lograr un ahorro si son realizadas con antelación. No es el caso de los bienes como alimentos que caduquen pronto, pero sí, por ejemplo, en la compra anticipada de electrodomésticos (del 18% al21%), de productos de droguería (del 18% al21%) o de tarjetas de transporte (del 8% al 10%).
También se puede ahorrar en ciertos servicios: por ejemplo, ir a la peluquería como muy tarde el viernes (del 8% al 21%), en aprovechar para apuntarse al gimnasio estos días (del 8% al 21%) o llevar el coche a revisión (18% al 21%).
El aumento del IVA fue aprobado por el Gobierno de Mariano Rajoy el pasado julio, con el objetivo de recaudar 22.100 millones hasta el 2014 para mitigar los efectos de la crisis. Para las familias, este aumento significará un sobrecoste de alrededor de 600 euros al año.







