José María Bravo, principal responsable del presunto fraude de la Hacienda de Irún, buscará un pacto de última hora con la Fiscalía para evitar el juicio que arranca este lunes 16 de abril, tras cuatros años de diligencias previas, tiempo perdido y numerosas contradicciones, lo que contrasta con su interés de buscar un acuerdo en el último minuto que facilite el esclarecimiento del mayor escándalo de corrupción de la etapa del PNV en la Hacienda Foral de Gipuzkoa.
El abogado defensor del que fuera director de la oficina tributaria de Irún y hermano de Víctor Bravo, ha realizado una propuesta al Ministerio Fiscal en un último intento de "desembuchar" datos de contundencia a cambio de una rebaja en la condena, ya que, no olvidemos que José María Bravo se enfrenta a 24 años y 3 meses de privación de libertad y a una multa de 2 millones de euros más una indemnización a la Hacienda Foral de nuestro territorio por importe de 2,15 millones de euros, por quedarse durante más de 10 años, 10 años que se dice pronto, las deudas tributarias de los contribuyentes morosos que obviamente nunca acababan en las cuentas forales; hechos que se consideran que es imposible de realización sin la connivencia de instancias superiores.







