Un periodista de la agencia France Presse que llegó hasta Sajawand, el lugar donde se produjo el incidente, contabilizó "al menos 15 cuerpos", entre ellos cuatro niños. La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), admitió haber realizado un "bombardeo de precisión" en el distrito de Baraki Barak, donde se encuentra Sajawand, después de que varios insurgentes, después de que atacaran a tropas afganas y de la coalición con "armas de pequeño calibre y una granada".
Estas tropas tenían como objetivo "capturar un jefe talibán" que había "planificado y participado en ataques" contra las fuerzas gubernamentales en la región, explicó la ISAF en un comunicado. "Al final, numerosos insurgentes resultaron muertos" y la patrulla "confiscó numerosas armas y explosivos", siempre según la versión de la ISAF.
En cambio, el jefe de policía adjunto de Logar, Rais Jan Sadeq Abdulrahimzai, "siete rebeldes" y "18 civiles" resultaron muertos en el ataque contra "dos casas después de que los talibanes hubieran disparado contra las fuerzas de la coalición". La ISAF "evalúa y recaba los hechos para intentar determinar lo que ha sucedido", explicó uno de sus portavoces. Este miércoles está resultando una jornada particularmente sangrienta en Afganistán. Al menos 21 personas resultaron muertas y otras 22 fueron heridas durante un atentado suicida en la provincia de Kandahar, en el sur. La mayoría de las víctimas eran civiles.







