Durante su declaración ante la juez de Instrucción número 6 de Sevilla, Mercedes Alaya, que investiga las irregularidades en numerosos expedientes de regulación de empleo (ERE)tramitados por la Administración autonómica, Trujillo ha señalado que fue el propio Guerrero quien le presentó a una persona que podía hacerle de intermediario con otrra persona que vendía la droga.
Así, comenzó a comprarla --"al principio iba a comprar cada tres o cuatro días"-- y la distribuyó en 'bolsitas', llegando a consumir "entre cinco y diez gramos diarios" tanto él como Guerrero, quien le decía que la cocaína "ayudaba a mantenerse despierto".
A cambio de las ayudas recibidas, según ha añadido, le dio entre 60.000 y 80.000 euros en metálico y diversos regalos, como cuadros, relojes o un piano, todos los cuales "se los entregó en persona" en su casa de El Pedroso (Sevilla), así como 2.000 euros en ropa y 1.000 euros en teléfonos móviles.







