El fallo de la Audiencia Provincial de Palma, que declara a Matas culpablede malversación, fraude a la Administración, falsedad documental, prevaricación y tráfico de influencias por amañar un concurso público en favor de Alemany, es un claro aviso a Urdangarín, que podría correr la misma suerte que aquéllos si se le aplica idéntica vara de medir. La sentencia supone, además, un reconocimiento al instructor del caso, el juez José Castro, y a la Fiscalía Anticorrupción, impulsora de la investigación.
Alemany, que fue columnista del diario El Mundo, ha sido condenado a tres años y nueve meses de cárcel por los mismos delitos que Matas, salvo el de fraude. Pero, a diferencia del duque de Palma, que se embolsó varios millones de euros -más de seis millones únicamente de los gobiernos autonómicos balear y valenciano-, la sentencia considera probado que el periodista cobró poco más de 600.000 euros de forma fraudulenta por asesorar al expresidente y exministro del PP.
La primera sentencia del macroproceso judicial conocido como caso Palma Arena, una de cuyas 25 piezas es el llamado caso Urdangarín, ha supuesto un nuevo revés para el yerno de Don Juan Carlos, cuyadeclaración ante Castro a finales de febrero, plagada de evasivas y lagunas de memoria, no convenció al juez instructor. Especialmente si se tienen en cuenta las similitudes en el modus operandi de Urdangarín, por ahora solo imputado, y Alemany, ya condenado.
Mismos delitos, mismo benefactor
Ambos están acusados prácticamente de los mismos delitos -fraude, malversación, prevaricación y falsedad en el caso del exjugador internacional de balonmano-; los dos fueron beneficiados de forma irregular por Matas tras mantener con éste una estrecha relación; y uno y otro desviaron una parte de los fondos obtenidos a sus propias empresas. Pero el duque de Palma sacó una tajada mucho más sustanciosa que el periodista, que ya ha anunciado, al igual que Matas, que recurrirá el fallo al Tribunal Supremo.
Según la documentación incorporada al sumario del caso Urdangarín, éste y su ex número dos en el Instituto Nóos, Diego Torres, ingresaron más de 15 millones de euros procedentes de administraciones públicas y empresas privadas. Como se trataba de una entidad que supuestamente no tenía ánimo de lucro, la mayor parte de esa cantidad fue posteriormente desviada, mediante facturas falsas y gastos ficticios, a un entramado societario controlado por el duque de Palma y su antiguo socio. En una de esas firmas, Aizoon S.L., participa al 50% la infanta Cristina de Borbón.
Fuentes jurídicas consultadas por El Confidencial han coincidido en calificar de "dura" y "ejemplarizante" la condena impuesta a Matas y Alemany. Según esas fuentes, el fallo de la Audiencia Provincial de Palma -que también juzgaría al yerno del Rey- es "una advertencia" a los imputados en las 24 piezas pendientes del caso Palma Arena, incluidos Urdangarín y el propio expresidente balear, que está imputado en otras 16 causas. "Urdangarín", añaden, "tiene ahora muchos más motivos para estar preocupado".







