En un escrito dirigido al Juzgado de Instrucción número 3 de Palma, su abogado Mario Pascual Vives muestra y fundamenta su oposición al recurso presentado por el sindicato Manos Limpias, que tras solicitar sin éxito la imputación de la Infanta Cristina recurrió los argumentos esgrimidos por Castro para descartarlo. De hecho, el letrado del duque de Palma, Mario Pascual Vives, considera que las afirmaciones de Manos Limpias requieren una "llamada al orden" por vulnerar el principio de "respeto", informa Efe.
La mujer de Torres
Para Pascual Vives la "comparación en la conducta realizada por una coimputada, Ana Tejeiro (esposa de Diego Torres), no tiene ni puede tener parangón posible [con la Infanta Cristina] ya que ella tuvo una participación activa, como se argumentará en su momento". Eso cuando "la persona de quien se pretende aquí y ahora su imputación, ni tan siquiera actuó, como ha quedado acreditado en las declaraciones de cuantos coimputados o testigos han sido interrogados en la presente causa". El letrado defensor de Urdangarin deja claro, por si había alguna duda, el divorcio de su defendido y su ex socio Diego Torres.
Apunta que la Infanta nada tiene que ver con los negocios de su marido por mucho que compartiera al 50% las acciones de Aizoon, la sociedad instrumental con la que cobraron al menos 750.000 euros públicos. A juicio de Pascual Vives "el grado de intervención o de pasividad es quien define la respectiva situación procesal". Así, la actitud pasiva de la Infanta está, en su criterio, en las antípodas de Ana Tejeiro, que "comparte su defensa técnica y representación procesal con la de su esposo".
Invocación al Rey
En el empeño de no estigmatizar a la duquesa de Palma, el abogado de su marido recuerda en su escrito que en ningún caso la imputación de Su Alteza Real puede fundamentarse en encuestas periodísticas (Manos Limpias citaba una en su argumentación) que sólo buscan "satisfacer a una opinión pública ávida de determinadas noticias ajenas al procedimiento".
La defensa de Urdangarin sugiere a Castro que "llame al orden" a Manos Limpias por recurrir a la figura de "la mujer del César" para apuntalar su tesis de la necesaria imputación de Cristina. Por último, llega a deslizar que el Rey debe quedar al margen de este proceso. Avisando al hilo de las alusiones de Manos Limpias que "cualquier invocación a la persona de Su Majestad el Rey de España, y de sus Estatutos Constitucional y legal, debería tenerse por no puesta, por no escrita, y ni tan siquiera por no insinuada, por ser absolutamente gratuita, espúrea, malintencionada e injustificada".







