Durante el encuentro, según un comunicado hecho público por Wikileaks, el exmagistrado español mostró su "gran preocupación por la ausencia de garantías" con las que se está actuando contraAssange y "el acoso" al que está siendo sometido, "con consecuencias irreparables para su salud física y mental".
La defensa de Assange buscará defender tanto a Wikileaks como a su fundador "de los abusos de proceso y de arbitrariedades del sistema financiero internacional que pondrán de manifiesto el alcance real de la operación contra Julien Assange". Asimismo, perseguirá demostrar que "el proceso secreto que se le sigue en Estados Unidos es una clara amenaza que vicia cualquier otro proceso, como el que motiva la petición de extradición para ser cuestionado en Suecia, solicitud que aparece como instrumento para conseguir aquella finalidad".
Wikileaks ha denunciado igualmente la actitud "coactiva" del Gobierno británico que, "sin ofrecer garantías creíbles respecto de Suecia y Estados Unidos, está moviendo todos los resortes para acabar con una situación que políticamente le perjudica". Finalmente, la nota recuerda que Baltasar Garzón revolucionó hace dos décadas la justicia internacional al hacer efectiva una orden de aprehensión contra el exjefe de Estado chileno Augusto Pinochet, "lo que permitió importantísimos avances en la lucha contra la impunidad en Latinoamérica y el mundo entero".







