El Departamento de Justicia ha afirmado que GSK promocionó de manera ilícita Paxil, un medicamento para la depresión en pacientes menores, ya que no tenía la licencia de la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA). Además, la farmacéutica pagó dinero en el 2003 a médicos para que recetaran otro de sus fármacos, el antidepresivo Wellbutrin.
CONTRAINDICACIONES
Asimismo, el Departamento de Justicia asegura que GSK, con sede en Londres, no informó de contraindicaciones de su medicamento para la diabetes Avandia entre el 2001 y el 2007.
En un comunicado, el fiscal general adjunto James M. Cole ha señalado que "esta acción constituye el mayor acuerdo en fraude de sanidad de la historia de Estados Unidos", a la vez que ha subrayado que el Gobierno "trabajará para salvaguardar la integridad del sistema de salud".







