El pupilo de Antonio Serrano lo intentó entonces en los 10.000 metros. Recién recuperado de sus problemas físicos, lo intentó el pasado fin de semana en la Copa de Europa de la distancia, que se disputó en Bilbao, pero no logró la marca exigida, aunque las sensaciones fueron buenas. "Era la primera vez que competía con clavos después de la lesión y resultó todo bastante bien, pero no fue suficiente", aseguró Chema.
Por eso, el madrileño seguirá intentando estar en Londres, los que serían sus terceros Juegos Olímpicos. Ahora, sin embargo, debe decidir si buscará la mínima en 10.000 o en una distancia más corta, como el 5.000. "Soy consciente de que se acerca el final de mi carrera, pero seguiré intentándolo hasta que tenga oportunidades. No quiero quedarme con este mal sabor de boca después de haber tenido que retirarme de dos maratones. Voy a seguir hasta el último momento", afirmó el madrileño.
Recuperado de la lesión, esta semana Chema estudiará con su entrenador la mejor fórmula para lograr el sueño de Londres. "Mentalmente estoy algo fastidiado, pero el apoyo de la gente me está ayudando. Voy a contrarreloj, pero no me quedaré con la sensación de no haberlo intentado hasta el final", apuntilló el atleta.







