Yo sufrí a Dirk. No sé si el alemán mantendrá el estado de gracia; sí sé que yo aprendí bastante de aquella eliminatoria. Sinceramente, pienso que la experiencia delplayoff de la NBA me servirá esta tarde si volvemos a medirnos. También sé que defender a Nowitzki no es tarea de un jugador. Con espacios y abierto resulta mortífero. Hay que defender en equipo. Porque el partido de hoy no es unIbaka-Nowitzki ni un Pau-Nowitzki. Esa opinión puede parecer tópica, pero es la verdad.
Y perdonen que hoy me centre tanto en el baloncesto. No hay otro remedio. Primero, porque el torneo nos exige concentración y, segundo, porque estuvo lloviendo y no hicimos nada especial. Odio la lluvia. ¿Le gusta a alguien? Tampoco me agrada un calor excesivo. Mi ideal es el clima de Los Ángeles, mi lugar favorito en Estados Unidos. Me quedaría a vivir allí si no fuese porque el tráfico es insufrible. En Europa, mis ciudades preferidas son París y, sobre todo, Barcelona, donde probablemente residiré cuando deje el baloncesto. Viendo llover ayer todo el día, no saben cómo echaba de menos poder pasear por el Paseo de Gracia en un día soleado.







