Antes de su incorporación al equipo castellonense, Preciado tenía la ilusión de viajar a San Sebastián y entrenar a la Real. Así, no se habría alejado demasiado de Gijón, donde seguía viviendo tras su paso por el banquillo del Sporting, de su Sporting, entre 2006 y la temporada 2011-12. Allí vive su actual esposa, una relación que inició tras la muerte de su primera mujer, Puri, en 2002 a causa de un cáncer de piel.
Su último 'tuit' data del pasado 31 de enero, tras ser destituido del club asturiano. Dice así: "Lamento si hice algo mal, seré de este equipo toda mi vida. Seré socio del Sporting hasta que me muera. Espero que todos ayuden al club".
La pérdida de su mujer no era la única desgracia en la vida de un hombre que siempre vio de cerca a la muerte. Dos años después del fallecimiento de su pareja, su hijo Raúl, de 15 años, perdió la vida tras sufrir un accidente de moto. En abril de 2011 se había marchado su padre, atropellado mientras empujaba un vehículo. "La vida me ha golpeado fuerte. Podría haberme hecho vulnerable y acabar pegándome un tiro o podría mirar al cielo y crecer. Prefiero la segunda opción", declaró tras enterrar a su progenitor.







