España ha salido de inicio con cinco azulgranas (Piqué, Xavi, Iniesta, Busquets y Cesc) y otro que puede volver en breve a Can Barça (Alba). La incorporación de Cesc en el eje del ataque ha permitido mantener un cierto control defensivo en punta en el campo italiano. Sin embargo, los italianos vuelven muy rápido a su campo y han dificultado los contrataques de la selección española.
La primera escaramuza en el área italiana ha demostrado la calidad técnica de los españoles pero también la férrea tranquilidad azzurra, también con calidad suficiente para asestar un golpe en cualquier ataque. Un par de disparos de Silva han puesto emoción pero a partir del minuto 15 los italianos han empezado a controlar el balón mucho más, con presión en todo el campo y un indudable riesgo en todas sus aproximaciones.
El colapso del centro del campo y la defensa adelantada de ambos conjuntos ha permitido algún ataque peligroso de Italia. Hasta los 22 minutos, el partido no ha discurrido a favor de los intereses de España. Al final de la primera parte ha sido Casillas el encargado de desbaratar una clara ocasión de los italianos. Una mano acertada ha alejado un balón disparado de cabeza a poca distancia. El capitán de la selección ha sido decisivo en varias ocasiones durante la primera parte. Los italianos han interpretado el partido de manera acertada al cortar los intentos de control del balón y aproximarse con peligro a la portería española.
La velocidad ha aumentado en la segunda mitad y las oportunidades de gol no han tardado en aparecer. Primero Iniesta, en un disparo que ha desviado Buffon, y posteriormente Balotelli, que se ha quedado solo ante Casillas pero ha estado muy lento y ha dado tiempo a Sergio Ramos para desviar el balón a córner. Cuando mejor jugaba España ha aparecido un pase magistral de Pirlo a Di Natale que ha batido a Casillas. Un par de minutos después ha sido Cesc el que ha conseguido marcar, un merecido empate para lo visto durante el partido. Del Bosque ha tenido que reaccionar y ha entrado Navas para dar más velocidad al ataque (por Silva).
El último cuarto de hora del partido, con la entrada Torres por Cesc, el campo ha parecido tener más espacios. Torres ha tenido una oportunidad de gol ante el portero pero no ha conseguido un buen control y ha perdido la ocasión.
A los 10 minutos del final del tiempo reglamentario Italia ha empezado a poner más problemas en la salida del balón controlada del equipo español. Dos ocasiones consecutivas de Torres, en posición idónea para marcar, ha puesto nuevamente de manifiesto la escasa suerte del niño cara a la portería.







