Lagun Aro GBC se rehace de un pobre inicio y acaba venciendo a Meridiano Alicante en un partido que era una auténtica final. Una buena defensa en el último cuarto, clave.
No es que haya sido una maravilla, pero ¿por qué el equipo no defiende siempre como en el último cuarto? Duros atrás, tapando las líneas de pase al interior, no dejando pensar al base, y atando en corto a los exteriores. Conclusión, cinco puntos del cuadro rival, que sólo anotó una canasta de juego, a 54 segundos para terminar el partido.
Es la ley del baloncesto. Lo dijo en su día todo un maestro de esto, Bozidar Maljkovic, un buen ataque puede ganar un partido; una buena defensa gana campeonatos. Además, llevamos infinidad de semanas escuchando al entrenador gasteiztarra, Pablo Laso, que el equipo tiene que dar un paso adelante en defensa para competir. En el último cuarto, ante Alicante, la defensa fue mejor, sin incurrir en faltas, lo que hizo que Meridiano se fuera poniendo poco a poco nervioso, terminando por perder balones que eran recuperados y finalizados en tiros desde la línea de personal, puesto que los alicantinos se cargaron pronto de faltas.
Partidos como el de esta jornada requerían de jugadores dispuestos a hacer el trabajo sucio, a coger el pico y la pala y llevar al equipo a la victoria. Con un Panko un tanto gris, Barbour tirándose hasta las zapatillas, e Ignerski poco acertado en el tiro, Miralles en la pintura en el último cuarto y Uriz en la dirección hicieron ese papel. Eso sí, tampoco nos podemos olvidar de Doblas que, aunque durante la primera parte se vio desbordado por Andriuskevicius y Katelynas, firmó un gran encuentro, que permitió a los donostiarras mantenerse en el partido.
Miedo para empezar
A pesar de que el final fue feliz, el inicio dio miedo. Miedo a ver cómo el equipo salía mal, se veía desbordado por un rival mucho más entonado, y encajaba un fuerte parcial que luego arrastraba hasta el final. Se cumplieron las tres primeras premisas. Un 5-14 en seis minutos encendió las alarmas en Donostia Arena 2016. El equipo parecía no tener rumbo y el juego colectivo brilló por su ausencia. Barbour, quizá preso de la ansiedad por no haber cuajado buenos partidos las últimas jornadas, quería agradar, pero las decisiones que tomaba en ataque no eran del todo acertadas.
Esa salida fue aprovechada por el equipo de Oscar Quintana, que con un inspirado Katelynas fue poniendo tierra de por medio. Sólo en los últimos minutos Doblas, Lorbek y Panko recortaron distancias para llegar al tiempo muerto entre cuartos siete abajo (16-23). La alarma continuaba encendida, ya que el equipo no daba sensaciones de vida, sino de desorden, y de ser un manojo de nervios.
El inicio del segundo cuarto permitió a Lagun Aro GBC reducir un poco más la distancia (24-28 min.14). Hasta que apareció, de nuevo, Katelynas. El lituano se echó el equipo a sus espaldas y volvió a poner tierra de por medio en un abrir y cerrar de ojos y abrir una nueva brecha, esta vez de doce puntos (27-39 min.18). Menos mal, que a Barbour le sentó bien el castigo en forma de banquillo del entrenador tras un primer cuarto muy individualista, ya que seis puntos consecutivos, junto con una canasta de Doblas, firmaron un parcial de 8-0 en dos minutos para acercarse en el marcador, y terminar por irse cuatro abajo al descanso (35-39).
Poca calidad, marcador apretado
Tras el paso por vestuarios el público comenzó a apretar tras dos cuartos situados en el ostracismo y la impotencia de ver a su equipo no tener un rumbo claro en un partido escaso de calidad. La bronca entre Sow y Barbour en el final del segundo cuarto le hizo despertar y se convirtió en el sexto jugador, que no dejó de apretar a lo largo de la segunda parte.
El equipo lo necesitaba, y los ánimos recibidos tras el descanso le hicieron salir de manera arrolladora. Dos 2+1 consecutivos de Doblas y Sergio pusieron por segunda vez por encima en el marcador a los donostiarras (41-39 min.22), pero Stojic se encargó en poner las cosas en su sitio para los intereses alicantinos con un triple y una buena canasta. Fue el inicio de cuatro minutos de cortocircuito local.
Barbour volvió a las andadas. Quiso echarse el equipo a sus espaldas con acciones individuales, algunas de ellas imposibles, que no hicieron sino ahondar en un bache de juego, que tampoco tuvo graves consecuencias, puesto que el Meridiano Alicante no lo aprovechó, y el partido llegó a sus últimos diez minutos con Lagun Aro GBC tres abajo y la sensación de que el último cuarto iba a ser no apto para cardiacos (53-56).
Paso adelante en defensa
Los últimos diez minutos no nos depararon ese final que tanto nos temíamos. Algo pasó en el tiempo muerto entre el tercer y el último cuarto, pero el equipo salió con otro temple. Ignerski anotó primero de tres, y en la siguiente jugada Lorbek robó el saque de fondo de Meridiano Alicante para poner por delante a Lagun Aro GBC. Los de Laso ya no dejarían la condición de liderar el partido hasta el final.
El equipo donostiarra comenzó a funcionar bien en defensa. No fue tampoco una maravilla, pero logró parar a tanto a los hombres grandes como a los tiradores de Alicante, que además no estuvieron acertados en el tiro. Miralles, que hasta ese momento estaba firmando un partido discreto, comenzó a cerrar bien el rebote, anuló a Andriuskevicius, y en ataque anotó ocho puntos consecutivos que permitieron a Lagun Aro GBC despegar en el marcador (66-57 min.35).
La defensa continuó funcionando y Meridiano Alicante siguió sin anotar un tiro de campo. Katelynas anotó un tiro libre y Andriuskevicius dos, en ocho minutos de buen hacer defensivo de Lagun Aro GBC. Entre tanto, los donostiarras sacaron faltas en todos y cada uno de los ataques, que aprovecharon con un gran acierto desde la línea de personal para ir matando poco a poco el partido. El parcial de 19-5 de los últimos diez minutos, con una única canasta de campo de Andriuskevicius dio la victoria a un Lagun Aro GBC, que no jugó un buen partido, pero que tiró de casta defensiva en el último cuarto para terminar llevándose el gato al agua.
Dos victorias de colchón
La victoria de los donostiarras tiene valor doble. Primero porque, tras el tropiezo de Xacobeo ante el Real Madrid, vuelve a poner dos victorias de colchón sobre los puestos de descenso, y segundo, porque Meridiano Alicante que estaba empatado a victorias con Lagun Aro GBC se ve obligado a ganar dos partidos más que los guipuzcoanos.
Además, el próximo domingo los de Laso tendrán la oportunidad de salir de la quema si ganan en Galicia a un Xacobeo en claro declive. Será una nueva final con la que el equipo podría cerrar su permanencia una temporada más en la ACB.
Ficha técnica
74 - Lagun Aro GBC (16+19+18+21): Sergio Sánchez (6), Barbour (11), Ignerski (9), Panko (11), Doblas (11)- cinco inicial- Detrick, Hopkins (4), Rai López, Uriz (4), Lorbek (9), Miralles (9).
61 - Meridiano Alicante (23+16+17+5): Urtasun, Avdalovic (8), Katelynas (15), Stojic (11), Sow- (4) cinco inicial- Cazorla (3), Rejón, Llompart (2), Andriuskevicius (14) Jorge García, Erdogan (4).
Árbitros: Pérez Pérez, Peruga y García Leal.
Incidencias: 6.000 aficionados en el pabellón San Sebastián Arena 2016.



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