El palo del Bernabéu, la debacle ante el Olympique de Lyon dejó a Florentino Pérez con pocas ganas de dormir. Antes de abandonar el estadio, el mandatario blanco cumplió con su papel de anfitrión para despedir a Esperanza Aguirre y al resto de invitados entre los que estaba Vicente del Bosque. Después, reunión informal con sus fieles directivos, bajada a la antesala del vestuario y nueva charla, esta vez con Jorge Valdano y José Ángel Sánchez. Al filo de la medianoche, abandonó el estadio, dolido, pero transmitiendo tranquilidad a todo aquel que se le acercaba, en un intento de calmar la avalancha de críticas que se avecinaban.
La normalidad presidió el día después al adiós a la Champions. Nada varió en la agenda del presidente. A las nueve menos veinte de la mañana, como todos los días, Florentino Pérez apareció en su despacho en la sede de ACS. El trayecto en coche desde su casa sirvió para repasar los periódicos y percibir la magnitud de lo que había sucedido horas antes en el Bernabéu. El teléfono sonó más que de costumbre. Amigos, periodistas... todos querían pulsar la opinión de Florentino. Las reuniones de trabajo se interrumpían en ocasiones. La prioridad era la profesional, ya saben que el fútbol puede con todo.
Durante la mañana se especuló con un gabinete de crisis madridista, con la presencia del presidente en el estadio, pero los contactos de Florentino con directivos, con Jorge Valdano o con José Ángel Sánchez fue vía telefónica y de escasos segundos. Breves. Aprovechaba los paréntesis que se daban entre las reuniones de las diferentes comisiones de ACS. La cita con la cúpula blanca será hoy, como todos los viernes, al filo de las diez de la mañana. Presidente, adjunto, director general corporativo, directores generales todos reunidos en una de las salas del Bernabéu. Sobre la mesa, el nuevo Real Madrid. La cuenta atrás ya se ha iniciado. Dos meses. El 16 de mayo será el pistoletazo de salida sin Manuel Pellegrini.
El día avanzaba y Florentino Pérez continuaba en ACS. Ni salió de su despacho para comer. El Señorío de Alcocer tuvo que esperar a mejor ocasión. A las cinco, reunión del Consejo de Administración, una de las más importantes del año. Todos los jueves se ve las caras los miembros del Consejo, pero la del 11 de marzo era la señalada en la agenda del presidente de ACS para cerrar el balance de 2009 y elegir la fecha de la Junta General de accionistas. El Consejo aprobó unas cuentas que arrojan un beneficio de 1.950 millones de euros y decidió que la Junta se celebrará el próximo15 de abril. A las ocho de la tarde terminó la reunión del Consejo, que tampoco se libró del fútbol y de los comentarios sobre lo sucedido en el Bernabéu. Una cena privada impidió al presidente acudir al partido de baloncesto ante el Maccabi y, de paso, poder pulsar el sentimiento del madridismo, del que se llevó buena cuenta al término del partido ante el equipo francés.
Los directivos del Real Madrid no entienden lo que ha podido pasar. El Confidencial habló con varios de ellos y el resumen que hacen todos es el mismo: "Se deja la vida en esto y no sabemos que puede suceder para que todo falle de esta manera". Eduardo Fernández de Blas, Fernández Tapias, Nicolás Martín Sanz, Enrique Sánchez... todos arroparon ayer al presidente madridista. Eso sí, cruzan los dedos para que el Barcelona no llegue a la final de la Champions. Ya saben, la del 22 de mayo, la del Bernabéu, la que tendrá que presidir Florentino Pérez.



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