“Esto no es natación”. Así de claro se ha mostrado el nadador estadounidense al referirse a la actual situación de este deporte, marcado últimamente por el uso de bañadores especiales que hacen que los nadadores consigan marcas espectaculares.
Tras ser derrotado por Paul Biederman en la final de los 200 metros en los Mundiales de Natación que se están disputando en Roma, declaró que Biederman le dejo tirado, elevando la prueba a otro nivel. El ganador de esta prueba usa uno de los bañadores que están en boca de todos por las grandes marcas que consiguen, mientras que Phelps utiliza bañadores tradicionales.
Declaró también que desea que la natación vuelva a ser portada por cosas que no tengan que ver con los bañadores, e incluso se ha planteado no competir hasta que vuelvan los bañadores de tela.



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