Un equipo de investigadores españoles ha descubierto los mecanismos que estimulan la actividad de la grasa parda, que mantiene la temperatura corporal de los recién nacidos. Sus hallazgos, que aparecen en las páginas de 'Cell Metabolism', podrÃan dar lugar a una terapia contra la obesidad ya que este tejido es capaz de quemar muchas calorÃas, también en el adulto.
Hasta hace pocos años, el papel de la grasa parda en el adulto era muy dudoso, pero con el auge de la medicina nuclear, se redescubrió su presencia y actividad en los individuos. Ahora se vuelve a apreciar su papel en el metabolismo.
Hay esperanzas a su posible uso terapéutico frente a la obesidad. Estudiando diferentes modelos animales relacionados con mecanismos metabólicos y del envejecimiento, se ve que habÃa una molécula (FGF21) que estaba muy alterada y ello tiene mucho interés en el metabolismo.
Al centrarse en su estudio, descubrieron que esta hormona de naturaleza proteica regula la actividad de la grasa parda, un 'quema calorÃas' natural de cuerpo.
El punto crÃtico es que se cree que define una nueva vÃa de activación de este tejido.
El paso de la vida fetal, en el interior del útero, a la postnatal es un reto en varios aspectos. Una de las primeras necesidades que experimentan los recién nacidos es la de mantener la actividad muscular y la termogénesis. Esta última depende de la grasa parda, que responde a la alimentación quemando el exceso de calorÃas.
En la activación del tejido adiposo marrón, FGF21 ha resultado desempeñar un papel clave, tal y como han demostrado estos experimentos en ratones. En respuesta a la elevación de los niveles de ácidos grasos en sangre, el hÃgado empieza a sintetizar esta hormona cuya misión es 'encender' el quemador de energÃa. De esta forma, los bebés son capaces de mantener una temperatura adecuada.
En el adulto, en contra de lo que se pensaba hasta hace poco, la grasa parda sigue presente y su acción es determinante en el consumo de energÃa que cada individuo realiza.
Es, probablemente, la explicación de por qué hay personas que comen mucho y no engordan y a otras les pasa lo contrario. O de por qué hay obesos que con una dieta hipocalórica adelgazan y otros que ahorran cada calorÃa que ingieren y no pierden peso, como si 'apagaran' su grasa parda.
Hace unos meses, un trabajo publicado en la revista 'Nature' anunciaba que investigadores estadounidenses habÃan creado con éxito grasa parda a partir de células de la piel. Esto, señalaba, podrÃa ser el primer paso hacia un trasplante de tejido adiposo marrón que ayudarÃa a las personas con obesidad a perder peso.
El interesante experimento tenÃa, no obstante, algunos inconvenientes, como la manipulación de las células en el laboratorio y el implante en sà mismo.
Se considera que FGF21 tiene mayor potencial al tratarse de una molécula bastante especÃfica del control metabólico asà que no tenemos mucho miedo de que vaya a alterar otros procesos. Ahora mismo se está estudiando cómo interactúa con el receptor celular con el objetivo de diseñar una molécula que mimetice su acción.
Otra posibilidad serÃa regular su funcionamiento a través de la dieta.
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