| La cuadratura del círculo |
| Martes, 09 de Marzo de 2010 08:22 | |
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Seguramente sea una parte alicuota del futbol y el debate eterno. El paso del tiempo no nos aclara si el binomio resultados-espectaculo es algo al alcance o simplemente es una quimera. Hay casos en los que se ha dado, escasos bien es cierto (valga como ejemplo la última temporada del Barcelona) y otros (la gran mayoría) en los que parece imposible conseguirlo. Ese debate ha de instalarse en la Real cuanto antes. Partamos de una base pragmática que nos pinta una situación ideal. Hablábamos del partido contra el Numancia como un choque de importancia mayúscula que marcaría el devenir de las jornadas: misión cumplida. Victoria, 3 puntos, el resto falla, un rival directo que se queda casi sin opciones, 23.000 personas en Anoeta, fiesta por todo lo alto….. Así las cosas, a quien le importa si se ha jugado bien o mal? Si ha dominado el rival? Si el equipo no elabora pero marca y gana? Pues debería. Todos sabemos que la segunda es un lúgubre andurrial del que hay que escapar cuanto antes, pero también debe servir para marcar las bases de una identidad que sirva para afrontar los próximos retos con la certeza de saber a qué, cómo y cuando. Desde la distancia da la sensación de que la Real se ha instalado en la provisionalidad. Consigamos esto cuanto antes y luego ya hablaremos,pero cuidado que puede ser una dinámica peligrosa. Martín Lasarte ha vuelto a ser muy listo dentro de lo primario de sus planteamientos. No es un técnico excelso que nos vaya a sorprender ni con sus métodos ni con sus planteamientos,pero es listo. El pasado domingo por segunda vez esta temporada, cambió el paso. Él, mejor que nadie, sabía lo que se jugaba la Real. Lo mismo que sucedió cuando al comienzo de temporada empezó a verle las orejas al lobo. Y no se la jugó ni con Estrada ni con Bueno, no fuera a ser que la liaran y se montara el sainete. Apostó por la gente de casa, por aquellos a los que nos cuesta mucho mas criticar porque son nuestros, porque no han venido de fuera y se marcharán en cuanto escuchen los cantos de sirena de otro sitio. Y nosotros otra cosa no, pero corporativistas en este caso somos un rato. Y se ganó, y Martín dijo, “que venga ahora alguien a pedirme cuentas”. Pero lo que fue el partido todos lo vimos. Miguel Angel Lotina decía hace un par de semanas que si el Depor, instalado en la sorprendente comodidad en la que está, no jugara bien al futbol sería como para pegarle un tiro. La Real, en una situación en la que está de absoluto privilegio, debería de mirar mas por la calidad. Y muchos dirán…solo faltaba que jugaramos bien con todo lo que hemos pasado estos años. Pues seguramente será el momento de plantearlo, porque en el fútbol es tremendamente engañoso estar a expensas del rival. Y la Real lo está y tiene mucha mas calidad en sus jugadores que la mayoría de equipos de segunda. O no?
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| Cuestionar lo previsible |
| Martes, 02 de Marzo de 2010 06:52 | |
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La frase de Jean de la Bruyere excede el campo de acción de este enunciado pero la segunda parte nos puede servir para que nuestra perspectiva se vea afectada por una contradicción latente que nos hace dudar a la hora de pensar y actuar. Al fin y al cabo se trata de decidir si asumimos la inercia o si nos plantamos y empezamos a cambiar la perspectiva.
La Real afronta la hora de la verdad a partir del próximo domingo. El partido ante el Numancia creo que va a marcar el devenir de la temporada, por eso creo que su importancia es mayúscula. Pero me parece sorprendente que se sigan poniendo paños calientes a una realidad tan latente como las que muestran los números y las sensaciones que desprende el equipo. Los últimos partidos nos han mostrado que la Real ha caído en una depresión que la está maniatando, y limitando su capacidad. Y eso convierte al equipo en previsible. El único PROZAC sigue siendo la ineptitud de los perseguidores, pero cuidado, cada vez son más los que se suben al carro. Ante eso urge un movimiento, algo que rompa la dinámica depresiva, que sacuda al equipo, pero su máximo responsable no parece estar por la labor.
Seguro que no es necesaria una revolución pero sí dotar al equipo de algo que lo haga diferente. Guardiola lo hace con vídeos, a la Real parece que le falta algo más, y conviene no dejar que la inercia se haga cargo del equipo porque ahora mismo es negativa. Y para eso está la figura del entrenador, porque los dirigentes bastante tienen con que no se mueva una sola pieza del puzle, y todo esté controlado en base a un sistema sin credibilidad. Pero esa es otra historia y ahora solo vale hablar de fútbol
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| El valor de la memoria |
| Martes, 23 de Febrero de 2010 06:52 | |
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A decir verdad,contagiarse de aquel espíritu vendría bien siempre, pero en este caso sería adecuado dado lo proclives que somos a la ciclotimia, y mas en estos tiempos en los que un terrón de azucar nos endulza la vida y un puñado de sal nos la convierte oscura y tenue. Cierto es que aquellos eran otros tiempos, que las connotaciones sociales de un club de futbol en Euskadi eran magníficas, y que tanto la Real como el Athletic se convirtieron en referentes de una sociedad necesitada de alicientes y de ilusiones. El fútbol distrajo pero también contribuyó. Hoy es otra historia, básicamente porque estamos en una época en la que la debilidad moral de la Real es evidente. Juanma Lillo lo reflejaba claramente cuando hablaba de la vulnerabilidad mental de unos jugadores a los que se acusaba de descender al equipo después de 40 años, y sufrir (por si fuera poco) el cruel desenlace de Mendizorroza. Esta temporada parecía que se había revertido la situación. La Real no enamoraba con su juego pero el pragmatismo de Martín Lasarte provocaba que la situación fuera clasificatoriamente perfecta. Ahora no lo es, pero casi. La Real es segunda, tiene un magnífico colchón pero no hay mas ciego que el que no quiere ver: los datos cantan. 5 puntos de 15 posibles. Las sensaciones que desprende el equipo (sensaciones absolutamente subjetivas) no son halagüeñas. La crónica de un periódico decía el lunes que el Girona pagó a la Real con la misma moneda, es decir, aprovechó una ocasión y esperó, y esperó, y esperó (esto amén de la infame actuación arbitral). La Real solo ha ganado en toda la temporada un partido que se le puso en contra ( 4-1 al Cádiz después del gol de Tristán). Eso demuestra que le cuesta crear, que cuando el rival espera los recursos son mucho mas limitados y que si además, se le une la baja de Xabi Prieto, el problema se acrecienta. Por cierto, las maquiavélicas lecturas que se han hecho nos decían que el equipo no se resentiría por la ausencia del capitán,que había banquillo de sobra. En cualquier faceta de la vida, ¿cuándo no se ha echado de menos al mejor? Dicho esto, los rivales no mejoran y eso da aire a la Real. El futbol pragmático de Martín Lasarte se ha visto sin las dosis de fortuna necesaria, y al entrenador le cuesta reaccionar. Su sistema es invariable, y su guardia pretoriana también, lo que plantea dos lecturas: o no sabe como modificar los planteamientos o no tiene los recursos para hacerlo. Lo digo ahora porque lo vengo pensando desde hace tiempo: la Real subirá, y lo celebraremos con la algarabía necesaria, pero quedan 17 jornadas y se nos van a hacer muy largas.
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| La legitimidad de la crítica |
| Martes, 16 de Febrero de 2010 07:02 | |
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Será por la irascibilidad,será por los tiempos de crisis,será porque cada vez somos mas iconoclastas,pero lo cierto es que cada vez mas las críticas a cualquier cosa se toman como una afrenta personal. En este caso hablamos de futbol y de las críticas que se pueden y se deben hacer a la Real. Cualquier cosa que se diga en contra supone que tus parámetros son anti realistas, no amas ni sientes ese club, solo tienes pensamientos negativos para él, ojalá todo le salga mal y se hundan en la puta miseria y ojalá echen a todos por la puerta de atrás y se vayan con el rabo entre las piernas. La victoria ante el Nastic ha provocado que en muchos artículos se diga : “ Donde están aquellos que decían que esta Real se hundía”, “Que dirán ahora aquellos que no hacían mas que criticar”, “ la victoria ha devuelto a la Real al sitio que le correspondía a pesar de muchos”….. La verdad es que es un recurso cada vez mas utilizado en el periodismo para justificar el establishment y saldar cuentas absurdas. Porque digo yo, y a quien no le interesa que la Real esté en primera división cuanto antes? A quien no le interesa que el equipo juegue bien, motive al personal y marque un estilo como modelo deportivo y de gestión? Historicamente si la memoria no me falla el club ha sido así, y esas han sido las señas de identidad que lo han hecho diferente, hasta que se convirtió en el perverso juguete de algunos. Dicho esto, cuando Claudio Bravo marcó el gol de la victoria, un conocido experto en el mundo del futbol me llamó para decirme: hacía mucho tiempo que no era testigo de un disparate de tamaña magnitud,pero viendo el resultado este año subís seguro. Los astros están con vosotros. Desde la lejanía tengo que decir que nunca estaré de acuerdo con una maniobra de este tipo. Si recuerdan,uno de los últimos goles que Chilavert marcó en España se lo hizo a la Real en la Romareda. En aquella ocasión fue de penalti y aquellos que tengan memoria, recordarán como Goikoetxea sacó de centro y anotó mientras el portero, cuan Manolete, saludaba al público mientras volvía parsimoniosamente a la portería. Ayer no fue el caso, afortunadamente,porque si no,nos hubieramos convertido en el hazmerreír del fin de semana. Pero la jugada salió bien,y los 3 puntos se quedaron en casa,y la Real recobró la confianza, y el coliderato se consolida. Seguramente muchos pensarán que ante ese saldo, el riesgo que se corrió está justificado. Si el mejor lanzador de faltas es el portero mal vamos. Si Martín Lasarte reconoce que en la segunda parte les dijo a sus jugadores…”Regalemosles el balón” no me gusta, si la Real sigue jugando en función del rival tampoco me gusta, aunque eso no quiera decir que no me alegro de la victoria de la Real,todo lo contrario, ni que seré yo el que critique el pragmatismo de Lasarte. Mientras dure la racha no se le puede poner un pero, nos guste o no su estilo y su forma de juego. Estamos en la época del resultadismo y en ese aspecto,como a Capello, los datos cantan, y por ahí la temporada de la Real está siendo excelente. Otra cosa será el futuro,pero ahora toca disfrutar del presente.
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| Oficializar la ilusión |
| Lunes, 08 de Febrero de 2010 08:03 | |
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Esa oficialidad obliga a que todo el mundo asuma lo que hay, desde los dirigentes deportivos hasta aquellos que a través de los medios de comunicación deben rendir pleitesía y justificar todo por muy antagónica que sea esa maniobra. Desde la lejanía se percibe que todo aquello que rodea la Real está completamente establecido y después de varios malos resultados el sistema no sabe como cuadrar el círculo para que todo el mundo esté contento. En ningún momento de la temporada me ha convencido el sistema de juego de la Real. Ha renunciado a las bandas, deja la creación del juego al equipo rival y prefiere esperar y cazar al contrario antes que mandar. El equipo se basó en un sistema compacto y en el acierto en la portería contraria para subirse a un tren guiado por una corriente positivista que se ha frenado en seco. Afortunadamente el colchón sigue siendo importante y los demás son muy irregulares, pero la virtud está en parar la corriente negativa cuanto antes y perder el menor número de puntos posible. Pero cuidado: el ascenso hay que sufrirlo. Aquella Real que luchaba y brillaba más que nunca en su historia se ha convertido en un equipo cansado, previsible y romo. Hablaremos de los sistemas de Martín Lasarte, de la aportación de los fichajes y del concepto futbolístico que ha representado este equipo, pero sin cataclismos. No ha sido la mejor Real de la historia y ahora se trata de que no sea la peor y para ello es necesario volver a ilusionar a la gente. Martín Lasarte lo hizo una vez: cuando las primeras jornadas nos trajeron resultados negativos y una eliminación copera bochornosa, su reacción fue utilizar a la cantera y darle los galones necesarios para sacar el equipo adelante. Xabi Prieto maravilló, Griezzman se convirtió en el ídolo local y la gente enloqueció. Está claro que el fútbol es un estado de ánimo tal y como dijo Valdano, pero una temporada tan larga da cabida a todos los estados mentales posibles, sin que por eso haya que justificar lo injustificable. Es muy importante ganar al Nastic, pero también lo es saber a qué y cómo juega este equipo. Al fin y al cabo es su tarjeta de identidad.
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Desde la lejanía
Históricamente la idiosincrasia realista ha sido la del sujeto trabajador, humilde, honrado(no todos), modélicos (en otros tiempos) y fieles. A eso habría que añadir el hecho de ser poco contestatarios, y en muchos casos resignados, algo que incomprensiblemente nos diferencia del seguidor del Athletic, que casi con la misma base es ambicioso, socarrón, crédulo y tremendamente convicto.
Martín Lasarte lo hizo al comienzo de temporada viendo que el barco se iba a la deriva. Dejó a un lado sus convicciones un tanto retrógradas (futbolisticas, claro), y su guardia pretoriana para sacudir la coctelera, y conseguir el efecto necesario. Todos saben quien juega en la Real,todos saben como juega la Real, la mayoría sabe como hacer frente a la Real y el único elemento diferenciador que existe ahora mismo es la reaparición de Xabi Prieto. Si el mister no cambia, excepto Xabi ( que no es poco) todo seguirá siendo previsible. Y cuidado, el entrenador que se sienta en el otro banquillo conoce perfectamente todo lo que rodea a la Real.
Las necesidades económicas provocadas por los dispendios que se han cometido en el mundo del fútbol han convertido al deporte rey en un fenómeno social oficialista y sumiso. El carácter contestatario que tuvo en muchos momentos ha desaparecido y más vale no levantar la voz para que ello no tenga consecuencias.
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