En la plantilla actual de la Real hay un jugador que no se está llevando todas las alabanzas que merece. Un jugador que tras un comienzo titubeante en el equipo, hace ya cuatro años de su debut, se ha convertido en un autentico lÃder y es el estandarte de la medular txuri-urdin.
No serÃa justo decir ahora que los tres millones que se pagaron por él son poco respecto al rendimiento que está dando, pero tampoco fueron justas las crÃticas hacia el jugador porque la Real decidió abonar su cláusula de rescisión.
Diego Rivas llegó a la Real tras haber demostrado un nivel altÃsimo en el Getafe, pero la mala suerte, y las circunstancias del equipo en aquel momento, le impidieron rendir como se esperaba de él. El hecho de hacer costado tanto dinero fue un lastre demasiado grande para él, y la grada miraba con lupa cada actuación suya, criticándole por no demostrar en el campo los tres millones que pago la Real por él.
En su primer año en el equipo se consumó el descenso a segunda división, y Rivas se tuvo que marchar cedido al Cádiz. Jugó 21 partidos oficiales con los de amarillo, y al final de esa temporada volvió a Donostia para ser parte de la plantilla que tenÃa que volver a intentar subir a primera tras un primer intento infructuoso.
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El año pasado ya empezó a demostrar que su nivel en la primera temporada no fue el mejor que podÃa ofrecer. Y cual ‘ave fénix’ comenzó a hacerse un hueco en el once y participo en 34 partidos de liga dejando claro que la Real le necesitaba.
Pero ha sido esta temporada cuando finalmente se ha podido ver al mejor Rivas posible. Se ha ganado un puesto fijo en la media realista y su aportación en los partidos está siendo determinante para la buena marcha del equipo, y ha demostrado que las crÃticas que recibe son infundadas.
Rivas roba balones como nadie, destruye el juego del rival como nadie, e incluso cada vez se le ve más suelto con el balón en los pies.
Con es sistema que Lasarte está empleando, un doble pivote con Aranburu de media punta, el entrenador uruguayo se ha decantado por Elustondo como compañero del manchego en la medular, y en los partidos que llevan jugando, ha sido Rivas quien ha sobresalido de los dos.
Cumple la función de todo-campista, su brega y lucha le hacen indiscutible, y ve incrementado su trabajo por el bajo nivel de Elustondo durante esta temporada.
Si en lo queda de temporada Elustondo incrementa su nivel y comienza a demostrar de lo que es capaz, la Real no deberÃa tener ningún problema para controlar los partidos, con Rivas como fiel escudero. En gran parte porque si hay algo que caracteriza al de Ciudad Real es su regularidad, y la seguridad que imprime al equipo.
Es hora de que Rivas reciba el reconocimiento y los elogios que se merece, pues sin hacer mucho ruido se ha ganado a gran parte de la afición con su lucha, entrega y trabajo constante. Y si la Real consigue el ascenso, Rivas será recordado como uno de los principales protagonistas de esa hazaña.



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