La afición de la Real Sociedad trasladó ayer su profundo malestar por la situación por la que atraviesa el club. Los asistentes al partido de ayer pudieron ver volar cientos de papeletas con el lema "Consejo Dimisión" y numerosos carteles en los accesos al estadio que rezaban "Erreala pakean utzi Kontseilu Dimisioa".

Sin embargo, el mayor enfado se produjo tras los goles del Córdoba. La afición de la Real Sociedad habÃa aguantado sin pronunciarse hasta que el equipo perdiese toda opción matemática de regresar a Primera División y la derrota de ayer desencadenó los acontecimientos.
Casi toda la prensa local y deportiva se hacÃa eco hoy de lo sucedido ayer en el estadio de Anoeta:
Marca: "Con la grada canalizando su enfado hacia el palco llegó el segundo tanto del cuadro verdiblanco, obra del central italiano Pierini, que cabeceó una saque de esquina, para echar más sal a una herida realista que seguirá supurando todavÃa en las próximas semanas"
Mundo Deportivo: "Antes, en la recta final, también sonó con fuerza el 'Directiva, dimisión' que deja claro que hay heridas sin cicatrizar y que no será fácil la regeneración de un mapa social sin la cual no hay nada que hacer. Aperribay y su Consejo serán mirados con lupa y desde hoy inician la difÃcil tarea de construir un equipo que mantenga las virtudes del actual pero que evite el bochornoso rendimiento en Anoeta que ayer le llevó a despedirse matemáticamente del ascenso".
Noticias de Gipuzkoa: "El plebiscito de la afición sobre la temporada realizada por la Real quedó aplazado hace quince dÃas, cuando el equipo se impuso al Albacete gracias a un gol en propia puerta del rival marcado en el descuento. Sin embargo, quedó claro entonces que el juicio de la afición sólo se retrasaba unas semanas, hecho que quedó plenamente confirmado ayer en Anoeta. La derrota ante el Córdoba permitió a los seguidores txuri-urdin pronunciarse sin tapujos, en una tarde durante la que hubo quejas para todos los estamentos del club. Empezando por la directiva y terminando por los jugadores, pasando por el cuerpo técnico, y más concretamente por la figura de Juanma Lillo".
"Durante los minutos finales, tras los goles del Córdoba, las quejas de la afición hacia los jugadores se intensificaron. Un buen botón de muestra fue lo ocurrido cuando Necati sustituyó a Mikel Labaka. El azpeitiarra fue silbado, mientras que la salida del turco no recibió la habitual ovación de ánimo e incluso fue obsequiada con silbidos.
Sin embargo, el principal efecto que tuvieron los tantos del rival fue el que supuso que el foco de las quejas no se centrara únicamente en el terreno de juego. Con 0-2 en el marcador, la grada coreó en dos ocasiones (la segunda mucho más vehemente que la anterior) el cántico de "directiva dimisión". Además, desde la tribuna comenzó a escucharse algún que otro reproche a Lillo, quien fue objeto de una fuerte pitada al concluir el choque".
Gara: "Ayer los gritos en contra del Consejo fueron mÃnimos, pero reveladores de que cada vez que haya malos resultados y el equipo no esté en puestos de ascenso se discutirá todo".
El Diario Vasco: "La grada, que vislumbraba hace semanas una temporada más en Segunda, se soliviantó con Lillo en particular y el equipo en general. La clásica pitada de fin de campaña".
"El público mostró su enfado con los jugadores y el entrenador y agitó pañuelos blancos al término del encuentro".



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