
Hacer una película en 24 horas, sin presupuesto, sin posibilidad de ganar tiempo, con un equipo microreducido, con un guión básico tirando de improvisación y, para colmo, sin esperar obtener ningún tipo de beneficio. Esta es la radical propuesta de Little Secret Film, una nueva plataforma para aventureros de lo audiovisual que ha dado su primer fruto con 15 películas que pueden verse sin pagar un duro (y de forma legal) en su página web. Pablo Maqueda, curtido en el mundo de la distribución y del cine en Internet, ha sido el impulsor de un nuevo 'modelo de producción' (como se anuncian ellos mismos). "Yo lo veo como un regalo que los realizadores hacen a sus fans", dice Maqueda.
















