Quizá sea la imagen de mujer fría y distante que proyecta, su relación con Iker Casillas, su apariencia de modelo o la decisión de convertise en icono de moda y publicidad lo que hace despertar las críticas hacia ella. Quizá, simplemente, tan solo se trata de atacar a una de las caras más conocidas de la pequeña pantalla o de resaltar los muchos errores que comete en sus intervenciones. Sea lo que fuere, lo cierto es que los enemigos de Sara Carbonero se multiplican con cada una de sus apariciones.
Un odio que se ha hecho muy patente este año durante la celebración de la Eurocopa 2012. Sara Carbonero se convirtió en la diana de todas las críticas por sus comentarios, llegando a convertirse en trending topic en Twitter en varias ocasiones con el hashtag #GraciasSara. Sus pobres e irrelevantes intervenciones durante los partidos de la selección española de fútbol en la Eurocopa, acerca del tiempo o de cosas obvias que no aportaban nada nuevo, fueron los culpables de su popularidad durante los días del campeonato. Errores que no pasaban desapercibidos en una red que la alzó a lo más alto a base de comentarios negativos.
Algunos ejemplos de las bromas y la mofa que sufrió la periodista en Twitter durante su cobertura de la Eurocopa:
"-Sara, ¿qué dicen las encuestas? -Sí, no, no sabe / no contesta. -Gracias Sara."
"Sara, ¿sabes que Cristiano es de Madeira? -Pues parecía de carne y hueso. -Gracias Sara."
"-Sara, ¿cómo has visto el partido? -Sentada. -Gracias Sara"
A diferencia de otros periodistas como María Escario o Sergio Sauca, cuyas meteduras de pata han sido también reflejadas en la red social, las de Sara Carbonero perduran en la memoria de muchos.
Sin embargo, este rechazo hacia la periodista proviene ya de antes. En el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando su novio Iker Casillas hacía un mal partido, se le echaba la culpa a la periodista objetando que al estar tan cerca de él en el campo le distraía del juego. Esta suposición apareció en el diario británico ‘The Times' y tanto el portero como la propia Sara han comentado que los críticas les llegaron a afectar mucho.
Aunque posteriormente, la selección española ganó el Mundial y el asunto de la distracción se olvidó, siendo la pareja Casillas-Carbonero portada de todas las revistas al protagonizar un beso inesperado durante la breve entrevista realizada inmediatamente después de proclamarse campeones del mundo.
Aún así, el odio hacia Sara Carbonero no sólo no se atenuó si no que se agravó aún más cuando se descubrió que en realidad no es periodista, pues nunca llegó a terminar la carrera. Esta situación creó gran polémica ya que había mucha gente que la criticaba por estar trabajando como periodista cuando en verdad no lo es.
Los enemigos de Sara Carbonero han llegado, incluso, a crear páginas en Facebook en las que demuestran no tener ningún aprecio por la periodista. Páginas como ‘Sara Carbonero ni tiene ni puta idea de deporte!!!' con 587 seguidores; ‘Yo también creo que Sara Carbonero tiene cara de asco' que tiene 1.151 seguidores; o ‘A mí Sara Carbonero no me parece tan guapa...' con 824 seguidores son algunos ejemplos del rechazo que causa la periodista. A pesar de esto, también hay otros muchos que la apoyan a través de esta red social, aunque en su caso es curioso comrpobar cómo a pesar de que el número de las páginas que la critican es menor, las malas criticas pesan más sobre las buenas.
La animadversión hacia Sara Carbonero no proviene solo de los seguidores de fútbol o de gente anónima. Sus propios compañeros de profesión no han podido evitar meterse con ella. Entre ellos, la periodista Ángels Barceló, que se mostró implacable con los errores de Sara Carbonero y sentenció: "El físico es lo que tiene más peso. La televisión ha optado por otro tipo de mujer periodista, y en esto hemos retrocedido muchos años. Hay un perfil de mujeres que ya no tenemos espacio en la tele". O una veterana corresponsal de TVE, Rosa María Calaf, que aseguraba en la revista 'Vanity Fair' que la periodista "hace un flaco favor a la mujer y al periodismo, pues frivoliza la imagen de la mujer y contribuye a que la apariencia sea más importante que el contenido".
Quizá, su relación con Iker Casillas, que la convirtió en centro mediático y la puso en la palestra de los medios, le perjudicó más que le he ha beneficiado. Y es que hasta que se dio a conocer su noviazgo con el portero del Real Madrid, la periodista era una más. Conocida, eso sí, por su belleza, sus enemigos no asomaron hasta que la manchega oficializó su romance con el cancerbero madridista. De hecho, muchos de los que han salido en su defensa, aseguran que precisamente su físico y su relación despiertan tantas envidias que es fácil encontrar quién la critique. Sus detractores, sin embargo, tan solo piensan que sus errores y fallos son los que la han hecho estar en el centro de las críticas. Tengan la razón unos u otros, lo cierto es que el odio y la inquina que despierta la periodista es patente.







