Un camino hacia la recta final del campeonato que según parece, va a resultar bastante más tranquila que en pasadas temporadas. Posiblemente, la parroquia txuri urdin podamos vivir un final de liga sin tener que echar mano de la calculadora y sin tener que estar pendientes de los que ocurra en otros campos de primera división. Lo que sigo teniendo más que claro, es que la próxima temporada el entrenador no debería continuar, al menos esa es mi humilde opinión.
Volviendo a lo acontecido en Anoeta, en primer lugar, quiero expresar mi máximo apoyo al lesionado Iñigo Martínez. El delantero del Rayo, Diego Costa, le hizo una muy dura entrada causándole la lesión en la rodilla, de la cual será intervenido quirúrgicamente hoy martes. No quiero pensar que ya no le veremos vestido de corto de aquí a final de temporada, es una verdadera pena, es vital para el equipo y un jugador con una calidad de incalculable valor. Desde estas líneas, le envío mis mayores deseos para una rápida y buena recuperación para que pronto nos vuelva a deleitar como solo el sabe con su magia futbolística.
Respecto al choque ante los de Sandoval, la primera parte no pudo tener mejor comienzo ya que el delantero y máximo goleador de la Real, Imanol Agirretxe, anotó el primer tanto (minuto 6). Sobresaliente estuvo en todo momento el de Usúrbil ya que también dio una gran asistencia a Zurutuza que marcó el 2-0 para los de Montanier (minuto 31). Otro que brilló con luz propia fue el besaindarra Gorka Elustondo.
Al descanso nos fuimos con dicho resultado y a los once minutos de la segunda parte, el mencionado en anteriores líneas, Elustondo, dio una magnífica y perfecta asistencia al francés Antoine Griezmann que anotó el 3-0. Feliz me sentí al ver de nuevo la mejor versión y en estado puro al internacional Griezmann.
Dos minutos después, llegó la joya mexicana, Carlitos Vela, solo hay una palabra que describe a este gran delantero ; IMPRESIONANTE. No fue un gol, sino un golazo en toda regla, el solito se bastó, se arrancó por bulerías, se hizo un autopase y tras un tremendo zambombazo puso el 4-0 para los de San Sebastián.
Los cambios llegaron en el minuto 66, se retiró el lesionado Iñigo Martínez y en su lugar entró Ansotegi, el cual sigue sin convencerme. Agirretxe abandonó el terreno de juego (minuto 76) y fue sustituido por Joseba Llorente que sigue sin tener suerte ya que no tuvo ni una sola ocasión para materializar y lo peor de todo es que para más inri casi termina el encuentro lesionado. El tercer y último cambio en las filas realistas fue la entrada al campo de Rubén Pardo en lugar de Illarramendi (minuto 79).
Nada que objetar al más que potable arbitraje de Pérez Montero.
Dos anécdotas que quiero destacar y es que no puedo finalizar este artículo sin hacer mención a dos grandes protagonistas que regresaban a Anoeta pero esta vez con la camiseta del Rayo Vallecano, el azpeitiarra Mikel Labaka y Raúl Tamudo, dos jugadores que siempre estarán en nuestras mentes, memoria y en cada uno de nuestros corazones. Y si hay alguien ante quien me quito el sombrero, esa es la afición del Rayo. Los bucaneros demostraron ser una afición ejemplar, de esa que habría que clonar, se divirtieron, apoyaron a los suyos con mucho humor, fueron muy amables y respetuosos y tuvieron un detallazo precioso que a todos nos llegó al alma al mencionar a Aitor Zabaleta, excelente y brillante toda la afición del equipo madrileño.







