Según ha dicho, las reformas emprendidas en los últimos cinco meses por el Gobierno explican "lo conseguido ayer" pues han permitido "ganar credibilidad" suficiente. "Si no hubiéramos hecho todas estas reformas en estos cinco meses no se hubiera podido evitar la intervención del reino de España", ha dicho Rajoy, que ha presentado la concesión europea como "la apertura de una línea de crédito para el sector financiero con el objetivo de recuperar su solvencia y conseguir la recuperación del crédito" de la Unión Europea y lo ha diferenciado de la intervención que han sufrido países como Grecia, Irlanda y Portugal.
El presidente ha insistido en que la el auxilio europeo no conllevará condiciones para la política económica del Gobierno y que estas se circunscribirán al sector financiero. "Esto que le den a uno 100.000 millones de euros de crédito no es tan fácil de conseguir. Sobre todo porque es para una cuestión que otros países han tenido que hacer con sus propios recursos". "A mí no me han presionado, si me permite decirlo, el que ha presionado he sido yo para lograr esto", ha añadido cuando se le ha preguntado por las numerosas filtraciones periodísticas que ha habido esta semana.
Rajoy se ha mostrado contundente cuando ha asegurado que los intereses del préstamo no afectarán al déficit público español, aunque no ha dado ningún argumento, entrando así encontradicción con las declaraciones de ayer del ministro Guindos. Según fuentes del Ejecutivo, esta ayuda financiera no afectará a este indicador económico, porque el Gobierno reclamará los intereses a las entidades que pidan un préstamo.
Fuentes del Ministerio de Economía han aclarado después que estas entidades deberán pagar al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria
(FROB) un tipo de interés algo superior al que Europa aplicará al Estado español por lo que incluso el saldo podría ser favorable para las cuentas públicas.
Con la decisión adoptada ayer por el Eurogrupo, ha dicho "ha ganado la credibilidad del proyecto europeo, el futuro del euro y la solidez del sistema financiero". Fuentes del Ejecutivo han explicado que el Gobierno ha estado negociando con sus socios esta línea de crédito desde antes de que se descubriera públicamente el agujero de Bankia.
"El presidente debía poner cara de póker, pero las negociaciones ya estaban en marcha", ha dicho una portavoz oficial del jefe del Ejecutivo, que ha explicado que este asunto monopolizó la conversación con el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, en Barcelona el 3 de mayo en Barcelona y también la reunión con la cancillera alemana, Angela Merkel, en Chicago el pasado día 20. Varios países, que no ha querido citar la portavoz, han presionado para que estaayuda fuera a cambio de condiciones macroeconómicas.







