Según Alberto Ruiz-Gallardón, serán los jueces, a la vista de las circunstancias de cada caso concreto, quienes determinen cuál es “el modo más eficaz de satisfacer la necesidad del menor de disponer de la presencia de sus progenitores”. La propuesta ha sido aplaudida por la Unión Estatal de Federaciones y Asociaciones por la Custodia Compartida, quien considera que la legislación en materia de familia está “obsoleta y fuera de la actual realidad de la familia”, y que la ley vigente, al dar sistemáticamente la custodia de los menores a la mujer, no promueve la igualdad entre los padres, sino el conflicto “crónico”.
El Centro Jurídico Tomás Moro (CJTM) se sumó el viernes a esta opinión, asegurando que “es necesario que en este debate público se abandone cualquier tipo de posiciones ideológicas y se deje de experimentar con los menores”. Recientemente, el CJTM tuvo protagonismo por querellarse contra el artista Javier Krahe por la emisión de un vídeo en el que cocinaba un crucifijo. Además, el CJTM coordina la acusación contra Carlos Morín por abortos ilegales en Barcelona.
Respecto a la custodia de los menores, el CJTM pide que se acabe “con el triste negocio que hoy en día se realiza en torno a los conflictos familiares, negocio en el que participan numerosas asociaciones ideologizadas, abogados más interesados en su lucro personal que en la protección de menores y equipos psicosociales de dudoso encaje legal, que provoca la creación de juzgados de familia con el aumento innecesario de una artificial e ideologizada litigiosidad”.
Como solución, el CJTM apuesta por “la corresponsabilidad de los padres y de las madres en el cuidado de los menores; por la protección del principal derecho de los menores al disfrute afectivo tanto de la figura paterna como la materna”, y por que “se creen espacios de convivencia que permitan tanto a la madre como al padre la compatibilización de su vida personal con su vida laboral”. Por último, el CJTM cree “necesario que se escuche a los expertos y a las asociaciones civiles que defienden los intereses de los menores”.







